Mantener los electrodomésticos de la cocina limpios no solo mejora la higiene, sino que también alarga su vida útil y evita averías. La acumulación de grasa, polvo y restos de comida puede provocar malos olores, bajo rendimiento y un consumo energético más alto.
La buena noticia es que no necesitas una limpieza profunda constante: una rutina breve pero estratégica mantiene cada aparato en buen estado durante mucho más tiempo.
En esta guía encontrarás una rutina práctica para frigorífico, microondas, campana extractora, horno y lavavajillas —todo usando productos suaves y sin necesidad de dedicar horas.

1. Frigorífico: cómo evitar olores y mantenerlo higiénico
El frigorífico acumula restos de alimentos, humedad y microorganismos que pueden generar malos olores y contaminación cruzada.
Rutina rápida semanal
- Retira alimentos caducados o deteriorados.
- Limpia baldas y cajones con mezcla de agua tibia + unas gotas de jabón suave.
- Seca bien cada superficie para evitar moho.
- Coloca un vasito con bicarbonato para absorber olores.
Truco preventivo
Guarda los alimentos en recipientes herméticos para evitar derrames y mezclas de olores.
2. Microondas: limpio en dos minutos sin frotar
El microondas acumula salpicaduras invisibles que generan olor y bacterias.
Limpieza exprés
- Coloca un bol con agua + zumo de medio limón.
- Caliéntalo 3 minutos.
- Deja el vapor actuar 1 minuto más.
- Limpia con un paño seco.
El vapor reblandece la suciedad sin esfuerzo, dejando además un olor fresco.
3. Horno: grasa bajo control con una mezcla casera
El horno es uno de los aparatos que más grasa atrapa, especialmente en las paredes y la puerta.
Cómo mantenerlo limpio
- Tras usarlo, cuando todavía está templado, pulveriza una mezcla de agua + bicarbonato.
- Deja actuar 10 minutos.
- Retira con un paño húmedo.
- Evita acumular grasa horneando con bandejas o papel vegetal siempre que sea posible.
4. Campana extractora: filtros limpios sin esfuerzo
Los filtros metálicos retienen grasa y polvo que reducen su eficacia.
Rutina mensual
- Retira los filtros.
- Mételos en el lavavajillas o déjalos en remojo con agua caliente + jabón + un chorrito de vinagre.
- Seca completamente antes de volver a colocarlos.
El exterior puedes limpiarlo con un paño y vinagre diluido para evitar huellas.
5. Lavavajillas: evita malos olores y restos de suciedad
Aunque lave platos, el propio lavavajillas necesita mantenimiento interno.
Cómo mantenerlo fresco
- Limpia el filtro semanalmente.
- Una vez al mes, ejecuta un ciclo vacío con vinagre blanco.
- Deja siempre la puerta entreabierta después de cada lavado para evitar humedad atrapada.

Conclusión
Mantener los electrodomésticos limpios por más tiempo no requiere grandes esfuerzos, sino constancia y pequeñas acciones que evitan la acumulación de grasa, humedad y bacterias. Siguiendo esta rutina semanal y mensual, tu cocina se verá más ordenada, tus aparatos funcionarán mejor y ahorrarás tiempo y dinero en limpiezas profundas o reparaciones innecesarias. La clave es prevenir antes que corregir.

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